martes, 26 de junio de 2007

Reseña historica del vino en Chile



En la Conquista
El vino, sin duda, llegó a Chile a través de los conquistadores españoles. Este producto, como parte de la civilización de occidente, ha estado ligado a las distintas actividades sociales, culturales y económicas a través de los siglos.
De ahí surge una de las principales teorías sobre su introducción a América, según se cree, en el segundo viaje de Colón: la imperiosa necesidad de proveerse de vides y vinos porque son parte elemental de la eucaristía de los católicos, algo absolutamente imprescindible cuando la conquista del continente se realiza en nombre de Dios y de los reyes... católicos.
Una faceta más anecdótica, pero nada de graciosa de los primeros pasos del vino en América, se reseña en los libros de historia: la orden dictada por el conquistador Hernán Cortés en 1524 para que se plantaran vides, pero con una especificación: mil sarmientos por cada 100 indios muertos.
A tal razón de crecimiento, las vides llegaron ya cerca de Chile, es decir a Perú, durante el siglo XVI. Sin embargo, no se sabe si las vides nacionales provinieron de esa zona o fueron traídas directamente desde España, especialmente por los conquistadores, por los mismísimos Pedro de Valdivia y Diego de Almagro.


En la Colonia
En esta etapa de la historia de Chile comenzó la actividad vitivinícola como tal, y su primer cultor fue Francisco de Aguirre, en la zona que hoy se conoce como Copiapó y La Serena (hoy en día existe una viña en esa zona con el nombre del insigne precursor).
El primer cepaje conocido es el denominado País, una nominación bastante literal: el cepaje del país, lo que en otros países americanos se conoce simplemente como Criolla. Se adjudica su incorporación a estas tierras al sacerdote jesuíta Francisco de Carabantes cerca de 1550. Un personaje que habitualmente se considera el gran precursor de los viñedos.
En cuanto a Santiago, las crónicas históricas citan indistintamente a dos pioneros con sus viñas: Diego García de Cáceres, que habría sembrado en 1554, y Juan Jufré de Loayza y Montesa, soldado que prestó servicios a Valdivia y que fue compensado con las encomiendas de Macul y Ñuñoa en 1546 (la actual Viña Cousiño Macul lo cita como su gran forjador histórico).
Sin embargo, según describe el cronista Alonso Ovalle, otro importante sacerdote jesuíta, ya existían en la capital del reino numeroso parronales, especialmente moscateles, aunque también cita uva Torontel, Albillo, Común Negra y la de Mollar. El fruto de estas plantas era comprado por el Cabildo de Santiago para elaborar vinos para las eucaristías.
Un elemento de peligro, según los cronistas, eran los araucanos, que en principio, cuando atacaban algún asentamiento, terminaban arrancando las vides. Sin embargo, está claro que aquello fue una práctica breve, ya que más bien se dedicaron a llevarse la uvas para fermentarlas y hacer lo que comúnmente se conoce hoy en Chile como chicha.
Sin embargo, el potencial peligro hizo que la zona predilecta para los vinos se situara hacia el norte de Santiago.
Durante todo el siglo XVII el cultivo de la vid y la producción de vinos aumentó de manera notable, tanto que la corona española no miró con buenos ojos esta competencia desde un reducto de su propio reino con la producción de vinos hispana. Por ende, se dictaron durante el siglo varios decretos prohibiendo la plantación de nuevos viñedos e incluso se impusieron algunos impuestos por mantenerlos.
Empero, de acuerdo a lo que escribe el historiador Francisco Encina, los connacionales continuaron plantando viñas a pesar de la prohibición, la que fue finalmente levantada hacia 1678.


Chile, Paraíso del Vino al Sur del Mundo
Los vinos chilenos han alcanzado un lugar de indiscutida excelencia a nivel mundial. Factores geográficos y climáticos privilegiados, una tradición de cinco siglos de producción vitivinícola y una clara visión técnico-empresarial, han dado con el paso del tiempo los frutos esperados. Ubicado en la vertiente occidental de Sudamérica y con parte importante de su territorio en la franja templada del hemisferio sur, Chile es el más antiguo productor de vino entre los llamados ¨países del nuevo mundo¨.
A su clima se suman excepcionalmente y de manera perfecta, suelos aptos, luminosidad adecuada y estaciones claramente definidas. Esto hace posible que la luz solar y el agua, dosificadas por la naturaleza y la mano del hombre, den año tras año, sus mejores frutos


Las Vides de Chile, un Patrimonio de la Humanidad
Este país austral no sólo cuenta con un clima y suelos excepcionales para el cultivo de la uva. Chile posee además, una extraordinaria configuración geográfica que aisla y protege naturalmente sus zonas vitivinícolas por los cuatro puntos cardinales. El Desierto de Atacama por el norte, los hielos patagónicos por el sur, el Océano Pacífico por el oeste y la Cordillera de los Andes por el este, detienen el paso de fenómenos climáticos y pestes. Es así como la plaga de filoxera que destruyó en 1877 la viñas de todos los países del mundo y las raíces de las más nobles y originales cepas europeas, dejó intactas a éstas mismas vides originales plantadas en Chile.
Es por esto que actualmente sólo en este país, se cultivan plantados de pie franco, los únicos clones pretiloxéricos existentes hoy en el mundo.

Chile y sus Valles, la Tierra Prometida
Las zonas de cultivo se extienden en tres regiones principales, ubicadas entre los paralelos 32 y 38 latitud sur. Su clima es templado mediterráneo, con días cálidos y noches frías además de definidos cambios estacionales; la presencia de valles y ríos que corren de este a oeste, de la Cordillera de los Andes al Océano Pacífico, configuran una geografía homogénea y particular.
Región del AconcaguaEsta región de cultivo, la más septentrional del país, está atravesada por el río Aconcagua, el que conforma un fértil valle transversal entre la Cordillera y el mar; su nombre es Valle del Aconcagua. Favorecidas con excelente luminosidad y pocas lluvias, sus viñas acumulan las azúcares en forma especial. En esta zona, pero ubicado en la planicie costera, se encuentra el Valle de Casablanca. Su clima templado cálido, recibe la influencia marítima de la corriente de Humbolt a través de las brisas.
Región del Valle CentralEste extenso valle limita naturalmente al este con la Cordillera de los Andes y al oeste con la Cordillera de la Costa. Se prolonga por más de 500 km de norte a sur, desde el río Maipo hasta el río Maule, sub-divididos en pequeños valles formados por los ríos Maipo, Rapel, Mataquito y Maule. En el extremo norte del gran Valle Central y dentro de la Región Metropolitana de Santiago, ciudad capital del país, se ubica el Valle del Maipo. Su clima mediterráneo tiene variaciones térmicas entre el día y la noche que alcanzan los 20 grados centígrados en verano. Un poco más al sur surge el Valle del Rapel. Sus temperaturas, propias de un clima mediterráneo subhúmedo, presentan una elevada amplitud térmica y bajas nocturnas. El Valle de Curicó, atravesado por el río Mataquito, concentra el cultivo de la vid principalmente en el llano del Valle Central y el piedmont de la Cordillera de la Costa. Por último, el Valle del Maule corre también de la cordillera hacia el mar y cuenta, al igual que los demás, con pequeños valles en su interior.
Región del SurA la más austral y extensa región vitivinícola de Chile, corresponden los valles que se forman en torno a los ríos Itata y BioBio. En esta zona el clima es mediterráneo húmedo por lo cual sus temperaturas son ligeramente inferiores a las de los valles de más al norte.

Chile, Vino con Tradición
Durante la conquista española, en el siglo XVI, se comenzaron a producir los primeros vinos en Chile. La rápida adaptación de las cepas y la proliferación de su cultivo situó a este país, ya a comienzos del siglo XVII, como el principal exportador de vino a las demás colonias del imperio Español.
A mediados del siglo XIX, audaces empresarios importaron a Chile las más finas vides europeas: Cabernet-Sauvignon, Cot, Merlot, Pinot, Sauvignon, Riesling, Chardonnay y Gewurztraminer. Asimismo, y atraídos por la calidad de los suelos y las favorables condiciones climáticas, emigraron a Chile experimentados enólogos franceses quienes, junto a los expertos chilenos, orientaron la producción vitivinícola hacia nuevas y prometedoras direcciones.


Chile, El Vino del Siglo XXI
En los últimos años y a la par con el desarrollo económico experimentado en el país, los productores vitivinícolas chilenos han invertido notablemente en nuevas y avanzadas tecnologías. Las modernas maquinarias, sumadas a los conocimientos de nuestros enólogos y a una sólida tradición productiva, han optimizado la calidad y originalidad de nuestros vinos, situándolos unánimemente a la altura de los mejores del mundo.
Consecuentemente, una demanda cada vez mayor de expertos y aficionados de todo el mundo ha incrementado en forma espectacular las exportaciones de vino chileno. Suelos y clima excepcionales, finas cepas y productores comprometidos con una agresiva y definitiva modernización: en el umbral del siglo XXI, la producción vitivinícola chilena es Naturaleza.

El Anillo de los Nibelungos



El Anillo de los Nibelungos es una tetralogía, con tres óperas de desarrollo y una de introducción en la que se aborda la historia de Sigfrid y los nibelungos. Wagner tardó varios años en la creación de esta monumental obra, realizando no solo investigaciones en el texto en que se basó, la Saga Völsunga y de los Eddas, mismo texto que sirve de inspiración a JRR Tolkien en su obra más conocida "El señor de los anillos" y que tiene grandes similitudes con el drama Wagneriano. Esta obra trata de la versión en prosa de las leyendas islandesas de Nains, de los Nibelungos y de Sigurd, hijos de Völsung. Esta epopeya sobrevivió a la civilización vikinga gracias a su excepcional calidad literaria, que algunos equiparan a la leyenda de Troya de los griegos.

Sin embargo, Wagner realizó cambios significativos, alejando su obra de aquella saga de autor desconocido.

La obra de más de 15 horas de duración, se divide en:


1. Das Rheingold (El oro del Rhin)

2. Die Walküre (La Walkiria)

3. Sigfried (Sigfrido)

4. Götterdämmerung (El ocaso de los dioses)



El mundo, que si bien no creado por Wagner, si usado de manera magistral, cuenta con gran variedad de personajes que entran en el terreno de la fantasía, como las ninfas Rheintöchter (Hijas del Rhine), dwarves o enanos (Alberich y Mime), gigantes (Fasolt and Fafner), Dioses (Wotan, Freia, Brünnhilde), semi dioses (Loge), mitad dioses, humanos con grandes poderes (Siegmund, Sieglinde y Siegfried), humanos (Gunther, Gutrune y Brünnhilde), semi-enanos (Hagen), dragones (Fafner again) etc.

Dentro del argumento se encuentra la épica de la fantasía, con los arquetipos nórdicos y las historias de caballería, en la versión nórdica de la odisea o el Cid. Cabe mencionar que Wagner, tratando de tener control sobre el arte total, mandó construir su propio teatro (El Feststpielhaus en Bayreuth) para poder realizar sus ideas al máximo, tanto visual como auditivamente.

Quisiera ahora analizar algunos personajes y ver los símiles con la obra de la tierra media.




1. Das Rheingold (El oro del Rhin)


Las hijas del Rhin: El Oro del Rhin comienza abordando los temas de la Naturaleza, de la perfección natural. En esa Naturaleza inocente y bella las hijas del Rhin son parte de la fuente de esa belleza, la Luz que ilumina su mundo natural. El Oro representa lo bello y lo puro, el estado en bruto de las fuerzas naturales en armonía absoluta con su entrono. Las hijas del Rhin pierden el oro debido a su confianza, a que son incapaces de imaginarlo, de ver la ambición y la maldad en los actos, para ellas es impensable que alguien renuncie al amor, por lo que esa prueba para poder acceder al oro es suficiente para garantizar que nadie lo tome. Aquí podemos leer la alegoría a todas las sociedades naturales y primitivas, que por su incapacidad de entender el mal es causa de su anticipada destrucción.



Alberich: El nibelungo que representa la codicia, que se desprende del amor para poder encontrar el poder, el poder de forjar el anillo que gobernará a todos, el anillo de poder. Con este personaje, Wagner representa la avaricia y la usura, el deseo de obtener riquezas solo por obtenerlas, ese capitalismo exacerbado, la naturaleza humana egoísta, la compra del placer. Alberic dice: “a vosotros, los que habitáis allí arriba, donde sopla la suave brisa, entregados a la dulzura del amor y de la alegría, a todos vosotros dioses, os cogeré con mi puño de Oro. Así como tuve que renunciar al Amor, vosotros tendréis que renunciar a todo lo viviente; el oro ha de ser vuestro único deseo….Cuando vosotros estéis bajo mi poder, vuestras hermosas mujeres, que desprecian mis galanteos, servirán de placer al enano”.

Aún cuando Alberic cae por su afan de ostentación, por la vanidad y el exceso, ya ha sembrado el mal y nadie se salvará de su maldición sobre el Anillo.

Cabe mencionar la similitud entre Alberic y los personajes de Gollum y Sauron de Tolkien.



Wottan: El padre de los dioses, cuyo afán es solo mantener el estatus de su estirpe, y al Walhalla, un monumento a su Honor, Valentía y al Poder (“el honor y el poder alcanzarán la gloria” dice Wottan admirando el Castillo). Sin embargo no es un poder como el que Alberic quiere, es un poder intrínseco, la idea de autoridad.

Es un ser poderoso, que desea el anillo, pero no por avaricia. No muestra al principio gran interés y sólo poco a poco va interesándose en él. Primero por el peligro de que lo posea Alberic (“Si no se lo arrebatamos nos dominará a todos” le dice Donner a Wottan). Luego, una vez consigue en Anillo, siente el deseo de su posesión, de ser considerado como ‘el más poderoso’ (esa consideración es lo que busca, más que el ‘uso’ de ese Poder…“por fin tengo lo que me hará el hombre más poderoso de la tierra”). Le costará desprenderse del Anillo pero lo hará, y luego se olvidará del Oro para ir a su Walhalla.

Wottan es tentado por el Poder y ‘lo material’ y es interesante como, a pesar de ser un Dios, su “ humanidad” se hace presente.

Aquí encontramos gran similitud entre Wottan y Galadriel o incluso Gandalf en LOTR.



Fafner: El trabajador enriquecido, Fafner, se convierte en Dragón tras asesinar a su hermano, se convierte en la Bestia venenosa que matará por el Oro, sin hacer con él nada más que poseerlo. La existencia del Fafner es solo para el oro y nada más, no lo busca por poder, solo quiere su preciado anillo y el oro que lo acompaña. Quiere sólo la eterna posesión. Esa posesión que trae la envidia, muerte y estatus de poder. No hay para el necio valor en el Oro sino en tanto causa la envidia en los demás y alimenta su avaricia. No tiene otro valor para el bruto ese Oro todopoderoso. Un análogo al Gollum tolkeniano.



Los Nibelungos: El pueblo de enanos que viven de la tierra, en sus entrañas, trabajando arduamente y con alegría para obtener sus frutos, sin cansancio ni agobio; les domina el Anillo, por la usura y codicia y el látigo de Alberich. Mime y los Nibelungos lloran bajo el castigo de Alberich, se afanan para lograr más y más oro para el que ya lo tiene todo, es el destino del pueblo bajo la usura. Movidos por la envidia y la codicia, no se dan cuenta que son esclavos de los que dominan el secreto de la Usura. Soñando con ser ellos los nuevos Alberich, como hace Mime, no son más que una mayoría de esclavos para una minoría de usureros. Un pueblo corrupto por el anillo que solo vive para salvaguardarlo y a su posesor, aquí tenemos una clara analogía con los Nazgul de la tierra media.





2. Die Walküre (La Walkiria)


Sieglinde y Siegmund: representan los buscadores de la verdad, aquellos que fueron separados de ella cuando niños, la pérdida de la inocencia y al mismo tiempo el sentido del destino y el honor. Siegmund es una criatura asocial en un proscrito perseguido, que desde hace muchos años vaga sin hogar por el mundo, y sin embargo, su amor se enciende en cuanto se conocen - un amor tan sobrecogedor que uno no puede vivir sin el otro.



Brünnhilde: es la valkiria de la verdad, ella ve los verdaderos sentimientos de su padre, que para conservar su poder de gobernante tiene que actuar en contra de su voluntad y dejar que maten a su hijo.

Es terrible separarse de la verdad. Wotan lo experimenta cuando, limitado por el credo, tiene que hacer dormir a Brünhilde con estas palabras: “No despertarás hasta que venga uno que sea más libre que yo”. En estas palabras está Wagner exponiéndonos la clave de la búsqueda de la verdad. Ya que hay que abolir todas las limitaciones para tener éxito en la búsqueda de la verdad.

Por otro lado también representa a la virgen guerrera inmortal, que al ver que tendrá que perder su estatus inmortal lo hará solo si es por el mejor de los hombres. Algo similar a Arwen de Tolkien, este mito donde el hombre solo podrá alcanzar su amor puro e inmortal si es el mejor, es puro, honrado y libre, tan libre como es ese mismo amor.



Fricka: representa el poder gobernante, los convencionalismos, las normas que en ocasiones bajo un velo de moralidad o de rectitud amenazan con poner en peligro la sociedad misma. Una burla a las concepciones moralistas del siglo XIX por parte de Wagner. Los matrimonios en el "Anillo", por ejemplo el de Wotan y Fricka, o el de Sieglinde y Hunding, se caracterizan por la ausencia total de amor, y de hecho por la violencia. Una característica notable de estos matrimonios es la carencia de hijos, mientras que la relación entre Siegmund y Sieglinde da como fruto un hijo.





3. Sigfried


Siegfried: El Aquiles nórdico, es el protagonista principal, donde se dan lugar varios mitos comunes a muchos héroes, es huérfano, educado por un padrastro, pero el quiere conocer el mundo y se lanza a conocerlo, es educado después por Mime un enano, que se vuelve su tutor, aunque el aprendizaje no está completo, Sigfried forja su espada mágica con la cual acaba con el dragón Fafner. Su relación con el anillo comienza ahí, donde lo adquiere no por poder, sino como símbolo de su amor a Brünnhilde. Como la mayoría de los héroes mitológicos su vida transcurre entre el amor, el poder y la misión o destino que no puede evadir. Es obvio ver analogías con Frodo o Aragorn, pero también es curioso como en mitos modernos como star wars se usa el mismo tópico (con Luke).

Siegfried representa al ideal nórdico del hombre, sano, fuerte, alto y sin miedo, que sin embargo al no conocer a su compañera de vida, tampoco conoce el amor. El héroe conoce al amor y al miedo al mismo tiempo, pues son sentimientos ligados, al saber que él ama a alguien más que a su vida, le da el temor de perderla o dejarla desprotegida. Con el amor de la antes valkiria, se cierra un ciclo y el héroe se completa como persona. Se puede apreciar la concepción filosófica de que la redención del hombre está en el amor, en la unión de los sexos, que viene a ser la imagen sensible de la Inmersión total del hombre en la mujer. Contra los diversos sistemas filosóficos imperantes en esa época, Wagner planteó una nueva vía de salvación para el hombre: el Amor, pero no como una concepción abstracta sino muy concreta y de naturaleza específicamente sexual, porque el encuentro de los sexos es el triunfo del dualismo y el rompimiento de los límites de la individualidad, vía activa de creación, realización, superación y tranquilidad. "Dadme un corazón, un espíritu, un alma de mujer en donde pueda sumergirme totalmente, que me absorba y no necesitaré más del mundo", dijo en una ocasión el Maestro para expresar la importancia de la mujer en su vida, ya que ella era la tierra fértil en la cual su ser podía florecer, era el horizonte infinito en el cual, incansablemente, buscaba su redención y, finalmente, era también el camino tortuoso que le permitió dejar, expresados ardientemente y con fuego, los testimonios eternos de la grandeza del genio humano en la música.



Mime: El enano representa el engaño, la codicia y la manipulación, usa el poder del conocimiento para ocultarselo a Siegfried y de esta forma poder controlarlo para sus propósitos. Mime utiliza sus conocimientos para hacerse con poder. A su hijo adoptivo Siegfried, sólo le cuenta lo que a él le puede resultar útil. Sólo cuando sus papeles en la lucha por el poder se invierten y Siegfried amenaza con hacer uso de la violencia, Mime le confiesa algo que merece la pena saber, es decir, quienes son sus padres. Sin embargo, su padre adoptivo, no ha sabido enseñarle la experiencia humana fundamental del amor: "lo que más querías enseñarme nunca logré aprender: como soportarte". Mime está destinado a pagar por sus faltas, y Siegfried lo mata durante un altercado. El tema fundamental de la tetralogía: el conflicto entre el amor y el poder, también queda reflejado en el buen y mal uso que Mime hace de sus conocimientos. Es un claro analogo de Saruman de Tolkien.



La ausencia de padres: Es un fenómeno que aparece en la obra de Wagner como un tema central. El parricidio ya juega un papel importante en su primera obra "Leubald" que escribió a los 15 años. Elizabeth (en Tannhäuser) y Tristan, viven con sus tíos. Los Gibichungos, Gunther y Gutrune no tienen ni padre ni madre y Siegfried, que es huérfano, es educado por un padre adoptivo. La viuda madre de Parsifal se muere de pena porque su hijo la abandona. Y sin embargo, esto no es todo. Además de huérfanos, las obras de Wagner están llenas de personajes que sólo han perdido uno de los padres por ejemplo, Hagen que no tiene madre, o Senta y Eva que fueron educadas por niñeras.

En mitología, a menudo nos enfrentamos con un héroe que se queda huérfano inmediatamente después de nacer o separado de sus padres de alguna manera y criado por padres adoptivos. La ausencia de padres es un símbolo de pérdida sicológica y de niñez marcada por la pobreza. El héroe del mito se ve forzado a compensar estas experiencias con hechos que son beneficiosos para toda la sociedad. Sin embargo, el hecho de que Siegfried sea huérfano no es sólo parte de una tradición mitológica, sino más bien una reflexión de la inestable niñez del mismo Wagner.





4. Götterdämmerung (El ocaso de los dioses)


En este poema épico, los dioses intentan sobrevivir dando a luz al linaje humano. Lo que Wotan ha ignorado es que el hombre liberado por él terminará con la omnipotencia divina. Así se cumple el crepúsculo de los dioses.

Gracias a Brünnhilde, Wagner logró dar una expresión artística a su sueño de una mujer energética y políticamente responsable. Cuando en "Una carta a Mis Amigos", habla eufóricamente de "la mujer del futuro", ya no se refiere a "la casera y preocupada matrona Penélope de Ulises, sino a la deseosa y anticipada mujer que nunca dejará de ser mujer". Más adelante, Wagner explica más claramente su visión asignando a lo que es "verdaderamente femenino" la tarea de conseguir "la redención" para él, y "para todo el mundo", "después de que el egoísmo masculino se haya roto y destruido a sí mismo". Tales características, se pueden ver en Brünnhilde. Con ella, que se ha convertido en una mujer sabia que mira hacia el futuro gracias a sus experiencias, Wagner creó un tipo de personaje que no sólo contradice muchas de sus propias declaraciones, sino también la visión que sus contemporáneos tenían de la mujer. Brünnhilde es la redentora que de una manera responsable se ha dado cuenta de su naturaleza basada en el amor y que vence el egoísmo masculino que hizo mal uso del poder y de la ley.

viernes, 8 de junio de 2007

"Bonum vinum laetificat cor hominis"

Esta Famosa pintura alude a "Wotan", el jefe de los dioses, mi personaje favorito de la tetralogía de Richard Wagner "Der Ring Das Nibelungen" . El plan de Wotan para superar sus limitaciones, que se extiende por generaciones, es el motor de gran parte de esta saga épica-mitológica, sólo comparable con el deleite de conocer a los héroes de nuestra patria, mi Chile, en cuanta batalla dieron pelea, sin arriar nuestra bandera.
Si bien el título de esta entrada no alude directamente a esta imagen, me conmueve el genio creador de este autor y su influencia en distintos personajes de la historia contemporánea, de igual forma como un buen mosto halaga mi paladar y realza una buena guarnición.
Quiero comenzar este Blog aludiendo estos temas que tienen una gran ingerencia en mi formación como persona y espero compartir.